Iberia y Air Europa mantienen la suspensión de las operaciones al menos hasta el viernes
La crisis en Oriente Próximo ha provocado, en apenas cinco días, miles de cancelaciones aéreas en todo el mundo. Desde que el 28 de febrero Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, y este respondió con bombardeos en países vecinos, el sector vive su mayor crisis desde la pandemia. Las aerolíneas en Europa han optado en buena medida por mantener la suspensión de las rutas mientras aguardan nuevas directrices de las autoridades aeronáuticas, en particular de la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA). En España se han cancelado en este periodo 165 vuelos, más del 80% de los previstos. Si se toman todas las conexiones mundiales con origen o destino en la región, el porcentaje es menor: se han visto afectados 12.903 de los 32.003 vuelos previstos, el 40,3% del total, según datos de la consultora Cirium.
En España, el cierre del espacio aéreo catarí y las restricciones en otros corredores estratégicos han obligado a cancelar decenas de operaciones, aunque el impacto es limitado en el conjunto de la red. Según datos facilitados por Aena, en sus aeropuertos se programan de media más de 5.500 vuelos diarios, de los que alrededor de 35 corresponden a conexiones con Oriente Próximo. En total, en estos cinco días de conflicto se han cancelado 165 vuelos de los 203 programados en los aeropuertos de la red Aena con destino a Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Israel, Jordania o Qatar.
















