Las suspensiones y las demoras se multiplican tras el cierre de los espacios aéreos de varios países y la decisión de aerolíneas de suspender sus operaciones en la región en los próximos días
La segunda jornada de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán ha impactado de lleno en los cielos de Oriente Próximo. Las consecuencias de los ataques, que han matado al líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí, y la respuesta de Teherán han sido gigantescas para el tráfico aéreo internacional. Más de 3.400 vuelos han sido cancelados en los siete aeropuertos principales de la región, según cifras de la plataforma Flightradar24. Más de 19.000 vuelos más han sufrido demoras en medio de la escalada bélica que inició el sábado, según Flightaware.
Los aeropuertos de Dubái —el aeropuerto internacional y Dubái World Central Al Maktoum— permanecen cerrados hasta nuevo aviso. Otras terminales aéreas de la región no han cerrado, pero mantienen altas restricciones, como el de Doha, la capital de Qatar, que han provocado la cancelación de al menos 264 vuelos, 145 en el de Abu Dabi de los Emiratos Árabes Unidos, y 103 en Tel Aviv, según Flightradar24. Al ingresar en su interfaz se aprecia el vacío que hay sobre Irán, Irak y Kuwait, donde prácticamente no se observa ningún avión sobrevolando el terreno.















