La entrada en las listas de lo más escuchado de una artista R&B generada por IA parece mostrar que el público está dispuesto a aceptar canciones artificiales

La historia de Xania Monet se ha vendido como una pequeña revolución tecnológica: una cantante generada con IA que se cuela en las influyentes listas Billboard y firma un contrato de tres millones de dólares. Detrás del avatar hay una autora real, la poeta de Misisipi Telisha Nikki Jones, y un motor de IA generativa, Suno, capaz de convertir texto en una voz...

sedosa que encaja en la radio estadounidense. Su balada, How Was I Supposed to Know?, debutó en el puesto 30 de la lista Adult R&B Airplay tras pasar por el nº1 en ventas digitales de R&B, viralizarse en TikTok y acumular más de siete millones de streams en Spotify. A fecha de la publicación de este artículo son casi doce millones y medio de reproducciones.

Pero ¿qué tiene Xania Monet para conectar con el público si físicamente no existe? Lo que la música comercial lleva décadas puliendo: un tono íntimo, un relato de fragilidad y una producción que imita el R&B de los 2000, entre Brandy, Aaliyah y Toni Braxton. La canción habla de crecer sin la figura paterna y de aprender a quererse a sí misma. La voz suena humana, el dolor parece reconocible y encaja en cualquier playlist nocturna. Pero todo nace de un cálculo estadístico sobre qué estructura emocional funciona mejor.