La creciente presencia de canciones, voces y rostros generados por Inteligencia Artificial (IA) en Spotify, YouTube o TikTok está poniendo a prueba los sistemas de moderación de las plataformas digitales. Aunque las principales empresas del sector no comparten cifras, Deezer —con diez millones de suscriptores— calcula que cerca del 20% de la música nueva que recibe está creada por IA, lo que equivale a unas 20.000 canciones al día. Mientras tanto, la banda creada por IA The Velvet Sundown ya ha superado el millón de oyentes mensuales en julio apenas unas semanas después de su creación. Ante esta situación, las empresas tecnológicas intentan adaptar sus políticas y regular el contenido, pero se enfrentan a una situación que avanza más rápido que la legislación.
Contactada por CincoDías, Spotify señala que “no controla las herramientas que utilizan los artistas y productores en su proceso creativo”, motivo por el que la plataforma no interviene en “lo que se graba en estudio o con sonidos electrónicos”, sino que centra sus políticas en “cómo se presenta la música a los oyentes”, explica la empresa.
Aunque la plataforma asegura “trabajar para evitar el engaño, la suplantación de identidad y el spam”, se ha enfrentado a acusaciones públicas y críticas por contenido fraudulento. La compañía tuvo que eliminar canciones generadas por IA que aparecían en el perfil del artista fallecido Blaze Foley en julio. “Reportamos el problema a SoundOn, el distribuidor del contenido en cuestión, y fue eliminado rápidamente. Esto viola las políticas de Spotify y no está permitido”, añade la empresa.






