El Ibex se reivindica como alternativa para diversificar en Bolsa ante la incertidumbre geopolítica y comercial, apoyado en la banca y en los sectores energético y constructor
Imparable. El Ibex continúa batiendo máximos históricos hasta tocar los 18.500 puntos, sin mostrar debilidad ante los riesgos latentes que más presionan a las Bolsas mundiales: la política geopolítica y arancelaria de Donald Trump, que acaba de establecer unos aranceles globales del 10% en respuesta a la decisión del Tribunal Supremo de anular gran parte de los gravámenes anteriores, y la disrupción de la inteligencia artificial (IA), que genera dudas sobre el impacto en los negocios y el potencial de las ganancias.
El mercado español despunta en este 2026 con un alza del 6%, que se ha visto reforzada precisamente esta semana, en plena resaca por la última versión arancelaria de Trump. Extiende su rally tras trepar el año pasado el 49,3%, ejercicio en que por fin pulverizó los máximos que seguían vigentes desde 2007. Desde 2023 se ha revalorizado el 123%, un resultado que Rosa Duce, directora de inversiones de Deutsche Bank España, relaciona con “un cierto efecto de convergencia, dado que se había quedado muy rezagado frente a sus homólogos europeos desde que se inició la recuperación tras la crisis producida por el Covid”.






