La indecisión vuelve a instalarse en los mercados. Las señales de enfriamiento que emite la economía estadounidense, junto al resurgir de las amenazas proteccionistas, llevan a los inversores a extremar la cautela. Wall Street aparca los máximos mientras la renta variable europea lucha por conservar las subidas.
En una jornada marcada por un nuevo órdago arancelario, el presidente de EE UU, Donald Trump ha amenazado a la UE con aranceles del 35% si no invierte 600.000 millones de dólares en Estados Unidos y ha advertido que dará a conocer nuevas tasas sobre semiconductores y productos farmacéuticos, el Ibex 35 ha logrado avanzar un 0,15%. Tras varios intentos fallidos, el selectivo ha superado la barrera de los 14.400 puntos, máximos no vistos desde enero de 2008. Para seguir escalando posiciones necesitará algo más de claridad. Y el calendario no ayuda: agosto, con menor volumen y escasa visibilidad, complica aún más cualquier intento de avanzar con decisión.
A los factores estacionales se suma este año la creciente incertidumbre por los vaivenes comerciales de la Casa Blanca. Si nada lo impide, el próximo 7 de agosto entrarán en vigor los aranceles recíprocos. Pero el proteccionismo de Trump no se detiene ahí. En una entrevista con CNBC, el republicano ha asegurado que “inicialmente impondrá un arancel reducido a los productos farmacéuticos, pero en un año pasará al 150% y luego al 250%”. Como en el caso de la industria, su objetivo declarado es que los medicamentos se fabriquen en EE UU.






