El selectivo español se olvida de la incertidumbre del exterior y marca el undécimo máximo en apenas dos meses

Las noticias corporativas vuelven a primera línea. Tras semanas dominadas por la inteligencia artificial y la geopolítica, los inversores dirigen su atención a los resultados empresariales. En la jornada más intensa del año en presentación de cuentas en España, el Ibex 35 no ha titubeado y ha retomado las ganancias con fuerza. Impulsado por la banca —y muy especialmente por Santander, que ha presentado ante el mercado sus líneas estratégicas para los próximos años— el selectivo ha avanzado un 1,5% y ha superado los 18.400 puntos. Después de tres ejercicios consecutivos en positivo, podía parecer difícil que la Bolsa española siguiera sorprendiendo. Sin embargo, en apenas dos meses de 2026 el Ibex ha logrado ya 11 nuevos máximos, consolidando una racha que desafía el escepticismo con el que arrancó el año.

Por si quedaba alguna duda, la banca continúa siendo el sector con mayor influencia en el índice. El martes, el Ibex quedó rezagado tras el correctivo sufrido por las entidades; hoy, en cambio, las previsiones de Santander —que apuntan a una mejora sustancial de las ganancias y de la retribución al accionista— devuelven el optimismo al mercado. La entidad que preside Ana Botín se ha disparado un 4,81%, su mejor sesión desde abril, y ha recuperado los 11 euros por acción. “Aunque la mayoría de las métricas permanecen sin cambios respecto al cuarto trimestre, destaca la ambición en eficiencia y el objetivo de beneficio de 20.000 millones de euros en 2028, junto con un mayor peso del dividendo en efectivo”, señalan los analistas de Barclays, que mantienen su recomendación de sobreponderar y el precio objetivo en 11,3 euros.