ERC jugará sus cartas mientras que el PSC se vanagloriará de haber presentando “los mejores presupuestos de la historia”

Los más jóvenes no lo recordarán, pero hubo un tiempo en que los gobiernos tenían mayorías parlamentarias relativamente estables que les permitían aprobar un número nada despreciable de leyes y hasta tener los Presupuestos de cada año en vigor el día 1 de enero. No es que fueran tiempos fáciles. Tampoco se ataban los perros con longanizas. Seguramente, ni siquiera son épocas que merezcan ser recordados como referentes de nada. Simplemente, las administraciones estaban acostumbradas a funcionar así y su pesada maquinaria, siempre ávida de previsibilidad, lo agradecía. Ya hace mucho tiempo que esto pasó, al menos en Cataluña.

rueba-unos-presupuestos-con-una-inversion-record-en-vivienda-de-1900-millones.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/catalunya/2026-02-27/el-govern-aprueba-unos-presupuestos-con-una-inversion-record-en-vivienda-de-1900-millones.html" data-link-track-dtm="">Desde 2010, los presupuestos de la Generalitat solo han estado en vigor el primero de enero una sola vez. Fue en 2022, con Jaume Giró como consejero de Economía.

Lo más habitual desde que la inestabilidad inherente al proceso independentista se apoderara de todas las administraciones ha sido que los presupuestos se hayan aprobado tarde (siete veces), que hayan sido rechazados (dos veces) o, directamente, que no se hayan ni presentado en el Parlament: cuatro veces.