A pesar de que los burdeles se despenalizaron hace más de dos décadas, la policía calcula que de las 20.000 trabajadoras sexuales activas, hasta 6.000 pueden estar siendo obligadas a prostituirse
Veintiséis años después de que Países Bajos despenalizara los burdeles, la normativa no ha dado el resultado esperado: regular la prostitución voluntaria, y combatir la forzada y los abusos. En aquel año 2000, se legalizó el funcionamiento de más de un millar de locales de negocio sexual, para que sus trabajadores —la mayoría mujeres— pudieran equipararse a cualquier otra profesión. Lo que el legislador no previó fue el gran aumento de la oferta ilegal y la explotación que conlleva, camufla...
da ahora también en el ámbito digital. La policía estima que de las cerca de 20.000 personas activas en el sector, hasta 6.000 pueden estar siendo obligadas a ello.
Este mes, el comité de Naciones Unidas que supervisa la aplicación de la Convención sobre los Derechos de la Mujer, ha pedido a las autoridades neerlandesas que redoblen sus esfuerzos para prevenir y combatir la prostitución forzada y el trabajo sexual entre menores.
Antes del año 2000, la prostitución era “tolerada” por la policía neerlandesa. Solo se considera ilegal cuando involucra a menores de edad, o bien la trata de personas, y la norma que reguló los burdeles pretendía evitar la coacción en locales cerrados. También en lugares tan famosos como el Distrito Rojo de Ámsterdam, con sus escaparates al público. Los propietarios de los locales pedían una licencia, las prostitutas trabajaban de manera voluntaria y había inspecciones y controles. Hacia 2007, sin embargo, se vio que estos clubes legales disminuían al tiempo que aumentaban las agencias de acompañantes, salones de masajes y clubes de parejas, mucho más difíciles de vigilar. A medida que se abrían “las fronteras dentro de la UE y el Espacio Económico Europeo, aumentó el número de trabajadores sexuales de Europa del Este”, escribe, en un correo electrónico, Jolanda van der Maas, directora de la Fundación De Haven, de trabajo social en el sector.






