Un caso representativo es el Monasterio de Santa María de la Real de Valdeiglesias, situado en Pelayos de Presa, que pese a ser declarado Bien de Interés Cultural, aún no cuenta con un área que cuide el ámbito que lo rodea

No todas las joyas patrimoniales de la Comunidad de Madrid se preservan tan bien como el Monasterio de El Escorial, el Palacio Real o el casco histórico de Alcalá de Henares. Algunas están lejos de los planes turísticos y ligeramente en el olvido. El Monasterio de Santa María de la Real de Valdeiglesias, por ejemplo, está en Pelayos de la Presa, al suroeste de la capital. Fue fundado en 1150 ―

ank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/ccaa/2014/08/20/album/1408560235_157316.html#foto_gal_1" data-link-track-dtm="">es el monasterio más antiguo de Madrid― y aquellos que no conocen su historia lo tienen fuera de sus mapas. A pesar de que fue declarado Bien de Interés Cultural en 1984, el monasterio aún no goza de un entorno de protección que cuide el ámbito que lo rodea. Otros 219 bienes inmuebles, de los que tiene registro la Dirección General de Patrimonio Cultural, tampoco lo tienen. La Comunidad ha justificado ante el Defensor del Pueblo que no tiene medios suficientes para delimitar estos entornos, aunque reconoce que tiene la intención de hacerlo gradualmente.