El Ejecutivo autonómico se niega a crear una normativa para que la protección de esos inmuebles sea permanente porque el modelo, que ya existe en otras regiones, “degrada la calidad de las ciudades”
La Comunidad de Madrid presume de ser la región “líder“ en España en materia de vivienda protegida oficial (VPO). Según datos de la propia Administración autonómica, entre las que se han construido ya y las que están en proceso, la región cuenta “con más de 25.200″ inmuebles con esa clasificación, cuyo objetivo es controlar los precios a los que se vende o alquila. Lo que no publicita es que ese número pudiera ser mucho mayor si no se hubieran perdido 9.871 viviendas de protección oficial (VPO) entre 201...
9 y 2025. El dato, que ha adelantado la Cadena SER este lunes y proviene de una petición de Transparencia de Más Madrid, demuestra que desde que Isabel Díaz Ayuso llegó al poder, la Comunidad ya no tiene buena parte de los inmuebles construidos con esta calificación ―la mayoría bajo el Plan Vive― porque se ha vencido su período de protección y han pasado al mercado libre con precios muy superiores a los que fueron adquiridas.
Las casi 10.000 VPO menos que tiene una región tan tensionada en cuestiones de vivienda como esta se deben a las políticas de su Ejecutivo, que ha manifestado en varias ocasiones su negativa a hacer permanente la clasificación de VPO, algo que ya ocurre en otras comunidades como País Vasco y en ciudades de Europa como Viena, cuyos modelos demuestran el éxito social que tiene esta regulación. De hecho, en la Comunidad de Madrid no hay ni un solo piso que mantenga la protección, mientras País Vasco cuenta con 55.000. En la Comunidad de Madrid las VPO están amparadas por una normativa que las protege entre 15 años, las que tienen como objetivo final su venta, y 10 años, las que se dedican al alquiler, no más.






