El líder norcoreano deja la puerta abierta a negociar con Estados Unidos si este país retira su “política hostil”

El líder de norcoreano, Kim Jong-un, cerró este miércoles, después de una semana, el IX Congreso del Partido de los Trabajadores, el gran cónclave quinquenal del partido único que rige los designios del hermético país, presidiendo un desfile militar en la capital, Pyongyang...

, y lanzando un mensaje al mundo: “Nuestro Partido tiene la firme voluntad de expandir y reforzar aún más la fuerza nuclear”, dijo Kim en la lectura de su informe de trabajo durante el Congreso, según un resumen de la reunión publicado este jueves por los medios estatales. “Nos centraremos en proyectos para aumentar el número de armas nucleares y ampliar los medios operativos nucleares”.

El mandatario, reelegido el pasado domingo sin sorpresas como secretario general del partido, y alabado estos días por la propaganda estatal como “el mejor hombre del mundo”, cuyo liderazgo es equivalente a un “milagro”, también ha querido enviar un recado a la Casa Blanca, asegurando que la puerta sigue abierta de cara a una eventual negociación con el presidente estadounidense, Donald Trump, pero con condiciones.

“No hay razón por la que no podamos entendernos bien con Estados Unidos”, ha reconocido Kim, según los medios norcoreanos, siempre y cuando el país norteamericano dé marcha atrás en su “política hostil” hacia la nación atómica y “respete la posición actual” especificada en la Constitución norcoreana, que recoge su estatus como potencia atómica. “Las perspectivas de las relaciones entre [Corea del Norte] y Estados Unidos dependen totalmente de la actitud de estos últimos”.