El líder norcoreano inaugura el IX Congreso del Partido de los Trabajadores, que marcará el rumbo del país en los próximos cinco años

Los “peores” tiempos, oficialmente, han quedado atrás, y se abre paso una “nueva era”. Con tono grandilocuente, optimista y atiborrado de propaganda, el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, inauguró este jueves el IX Congreso del Partido de los Trabajadores, la cita que fijará el rumbo del hermético país atómico para los próximos cinco años. ...

Su mensaje contrasta con el que lanzó hace un lustro, en la apertura del anterior cónclave, cuando reconoció el “enorme fracaso” de su plan económico. “Sin embargo, todo ha cambiado fundamentalmente hoy”, ha dicho Kim esta vez, según han recogido los medios estatales este viernes.

El dictador, hijo y nieto de autócratas, y en el poder desde 2011, ha ensalzado el esfuerzo del último quinquenio, “un periodo de orgullo” en el que se ha logrado un “cambio de época”. “Nunca ha habido un periodo como este, en el que logramos éxitos tan grandes a pesar de la dureza de las pruebas y dificultades", ha subrayado.

Las imágenes difundidas por la prensa norcoreana muestran al líder vestido con traje de chaqueta y corbata al estilo occidental, en otro gesto que lo distancia del anterior congreso, cuando llevaba el traje oscuro habitual de corte comunista. Kim, con el pelo perfectamente engominado, ha comparecido ante un auditorio repleto con los casi 5.000 delegados del partido único que rige con puño de hierro los designios de 26 millones de norcoreanos.