El conjunto hispalenese logra tres puntos que lo alejan del descenso en el Coliseum en un encuentro marcado por la expulsión de Djené en el primer tiempo
La expulsión de Djené Dakonam al filo de la media hora y la entrada de Adnan Januzaj en la segunda parte, marcaron la victoria del Sevilla este domingo sobre el Getafe, que con un tanto de Djibril Sow resucitó tras tres encuentros consecutivos sin conocer la victoria y tomó distancia respecto al descenso.
En un duelo muy espeso y de trincheras, los pequeños detalles podían marcar el futuro de los dos equipos. Y estos no fueron otros que la tarjeta roja de Djené y la entrada de Januzaj en el descanso para revolucionar al conjunto hispalense. La euforia recién adquirida del Getafe —dos victorias seguidas y cuatro partidos sin perder— recibía en el Coliseum a un Sevilla instalado en una crisis que ya no es noticia sino paisaje. El último capítulo lo protagonizó el argentino Matías Almeyda, sancionado siete partidos, condenado a ver el choque desde una cabina de radio del estadio del Getafe, como un técnico de otra época castigado a ver el partido detrás de una pecera.
En el banquillo, Francisco Javier Martínez ejerció de delegado plenipotenciario del técnico argentino. Y desde las alturas, Almeyda debió frotarse las manos cuando, al filo de la media hora, Djené vio la roja por una entrada muy fea sobre el tobillo de Suazo. Fue una jugada brusca, de esas que no admiten matices. El árbitro no dudó y echó del campo al jugador togolés. Ni antes ni después, ocurrió nada digno de memoria.






