En un intercambio de golpes en el que equipo dirigido por Míchel se adelantó con un gol de Tsygankov y empató con un penalti de Ounahi, los verdiblancos se reencontraron con la victoria en Liga dos meses después

El Betis se quitó un peso de encima en Montilivi. Tras siete jornadas ligueras sin ganar y tocado por su eliminación europea, se reencontró con la victoria en una doble remontada ante el Girona (2-3). El equipo dirigido por Míchel se adelantó con un gol de Tsygankov y empató con un penalti de Ounahi, pero los verdiblancos lograron golpear tres veces gracias a Marc Roca, Abde y Riquelme. El último tanto vino de una acción lanzada de Isco, que regresó el día de su cumpleaños y cinco meses después de su lesión. Y el Girona, que llegaba revitalizado tras su triunfo ante el Villarreal y el empate en el Bernabéu, sigue sin respirar del todo tranquilo en su misión de cerrar cuanto antes la permanencia, por el momento con 38 puntos.

Los locales arrancaron cediendo la iniciativa a un Betis que cargó por la izquierda, con Abde buscando a Cucho y amenazando la espalda de Arnau. Pero el Girona fue quien golpeó primero tras una acción individual, entre regates, de Echeverri, y que terminó aprovechando Tsygankov. El partido, en el que ambos se concedieron las transiciones, encontró al Girona firme en la presión alta, dificultando la salida verdiblanca y limitando sus acercamientos a intentos sin claridad.