Los premios otorgados en la novena edición del certamen ponen en valor la labor de la figura del galerista y de la divulgación crítica en el sector
Inspirada en los focos de trabajo que usan los mecánicos de la Fórmula 1, el diseñador industrial Konstantin Grcic (Múnich, 60 años) dio en 1998 con la quintaesencia de la iluminación práctica y portátil con la lámpara MayDay. La estructura, aparentemente sencilla, está formada por un difusor cónico opalino en polipropileno fabricado a partir de residuos industriales, un interruptor de botón colocado en el asa que actúa de gancho, y un cable extenso para colgarla a modo de linterna sobre un cabecero, una mesilla de noche o, incluso, del techo.
El diseño en cuestión, creado para la firma Flos, desdibujó los límites del uso de la luz en zonas de interior y exterior, gracias a un trazado minimalista que puso la funcionalidad en primer plano cosechando numerosos premios a su paso, el prestigioso Compasso d’Oro que otorga la Asociación de Diseño Industrial de Italia (ADI), entre otros. Un reflejo del ingenio que maneja el muniqués a la hora de desnudar a un objeto hasta rasgar su esencia y elevarla al concepto de obra maestra. “[Mayday] expresa algo fundamental de mi manera de pensar: está diseñada para ofrecer posibilidades, no un único uso prescrito. No le dice a la gente cómo usarla; al contrario, la invita a utilizarla a su manera, según sus necesidades”, declaró en una reciente conversación con ICON.








