La Sala de lo Penal cuestiona que el sistema de prevención de delitos que tenía el banco entre 2004 y 2016 fuera “eficaz”
El caso Villarejo lleva persiguiendo a BBVA desde julio de 2019, cuando el juez de la Audiencia Nacional que dirigió las pesquisas acordó su imputación. La investigación por los presuntos espionajes que el comisario jubilado José Manuel Villarejo realizó sobre empresarios, políticos y periodistas por encargo de la entidad financiera durante más de 10 años llevaba entonces unos meses en marcha, pero no fue hasta ese verano cuando el foco se puso de lleno sobre el segundo banco español. Unos meses después fue involucrado en la macrocausa Francisco González, el que fuera su presidente durante más de 20 años y hasta 2018, así como su cúpula directiva. Casi siete años después, la Audiencia Nacional ha acercado al banco, que hoy dirige Carlos Torres, y a los ex altos cargos a un futuro juicio tras confirmar que existen suficientes indicios de que la contratación de los servicios del expolicía la gestionó la alta jerarquía de la entidad sin ningún tipo de control interno.
La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional notificó este viernes 11 autos en los que avaló íntegramente todas las conclusiones del ya juez instructor jubilado, Manuel García Castellón, para procesar a BBVA, a González y a una docena de investigados, entre ellos ex altos cargos del banco, al igual que a Villarejo, por los presuntos delitos de cohecho continuado y de descubrimiento y revelación de secretos.








