El hermano del rey Carlos de Inglaterra fue despojado de todos sus privilegios tras aparecer salpicado en la trama del millonario estadounidense
Al menos ocho vehículos policiales irrumpían a las ocho de la mañana de este jueves (nueve de la mañana en horario peninsular español) en el complejo de Sandringham, donde el expríncipe Andrés de Inglaterra vive desde que su hermano el rey le echó de su mansión de Windsor. Era el 66º cumpleaños del hijo de Isabel II. La sorpresa ha sido un terremoto que lleva camino de ser la mayor crisis de la familia real británica. Los agentes arrestaron a Andrés, acusado de conducta inapropiada en cargo público, por sus turbias relaciones y manejos con el multimillonario pederasta Jeffrey Epstein.
Horas antes, en una entrevista a la BBC, el primer ministro británico, Keir Starmer, señalaba que “nadie está por encima de la ley”, en referencia a las investigaciones policiales abiertas sobre el expríncipe.
La policía de Thames Valley ha emitido un comunicado en el que, sin nombrar a Andrés, confirmó su detención: “Como parte de una investigación, hoy hemos arrestado a un individuo de en torno a sesenta años de Norfolk, bajo sospecha de conducta inapropiada en un cargo público. Estamos llevando a cabo registros en varios domicilios en Berkshire y Norfolk. El hombre permanece bajo custodia en estos momentos. Por normativa nacional, no daremos su nombre”, dice la nota policial.















