Bajo la tutela de Antonio Castillo, no ha subido casi el presupuesto pese a haber muchos más centros, Historia se da parte en español y se ha establecido una fiesta de la Hispanidad franquista

Antonio Castillo Algarra, el dramaturgo y dueño de una academia que ha actuado de consejero áulico de la presidenta Isabel Díaz Ayuso durante una década, ha tratado sin éxito de estrangular el modelo educativo bilingüe que se expande por Madrid desde 2024. Desde la sombra ―él nunca pisaba la consejería...

, ni se reunía con sindicatos o con los rectores― maniobró para desangrar el sistema. Por un lado, no aumentando apenas la partida para “extensión de la enseñanza bilingüe”, pese a repartirse la partida entre muchos más centros; y por otro, intentando que la materia de Historia se impartiese enteramente en español. Finalmente, tras el revuelo interno, solo logró que se estudiase en ese idioma la parte de historia de España, mientras que la historia universal se debía impartir en inglés. Fueron polémicas también las actividades para celebrar Día de la Hispanidad. La comunidad educativa considera que los materiales didácticos tienen un enfoque franquista.

Castillo Algarra, cuyos exalumnos recuerdan como un excepcional profesor de inglés muy creativo y dinámico, demostró su rechazo al bilingüismo en un artículo: “Con 500 millones de hispanohablantes muy bien repartidos por el mundo, no padecemos el solipsismo de Dinamarca o Finlandia o de los mismos alemanes; nos vendrá bien aprender inglés para trabajar (ahora algunos creen que, quizá, alemán), pero no lo necesitamos. ¿Qué hacemos entonces imitando los sistemas de Finlandia, envidiando cómo habla inglés un holandés o un alemán?“. El texto del dramaturgo, con quien este diario no ha logrado hablar, se publicó en la web de la Asociación para la Libertad y las Letras Príncipe Baltasar Carlos, de la que es fundador.