Antonio Castillo Algarra manejaba en la sombra la política en educación y cultura del Gobierno hasta que el ala dura del PP tomó las riendas hace unos días
Antonio Castillo Algarra, el dramaturgo que contaba con el favor de Isabel Díaz Ayuso y llevaba en la sombra las riendas de la educación y la cultura en Madrid, ha comenzado a retirarse de sus posiciones de poder tras el choque con el ala dura del PP, y en especial con Miguel Ángel Rodríguez, el asesor principal de la presidenta. Algarra ha dimitido este miércoles de su cargo como director artístico del Ballet Español de la Comunidad de Madrid, según ha informado a este periódico el entorno de Ayuso.
Los veteranos del partido iniciaron esta semana una ofensiva para acabar con la influencia de Algarra en puestos clave del Gobierno. Les parecía inadmisible que este señor, que consideran “extravagante”, ejerciera una influencia tan grande sobre el consejero de Educación, Emilio Viciana. Ayuso fulminó el lunes por la noche a Viciana y en las siguientes horas se produjo una seguidilla de dimisiones y ceses entre la gente joven, dentro del PP, que escuchaba con atención a todo lo que decía Algarra y lo intentaba implementar en las políticas públicas.






