El resultado histórico evidencia síntomas de pánico en el equipo de Arteta, cuyo liderato se quedará en dos puntos de ventaja si el City vence al Newcastle este sábado
El adolescente Tom Edozie marcó un gol en el minuto 94 en su debut mientras el Arsenal dejaba escapar una ventaja de dos goles ante el colista Wolverhampton Wanderers. El empate 2-2 supuso mucho más que el desperdicio de una oportunidad de despegarse en la carrera por la Premier. Reveló que el equipo que dirige Mikel Arteta comienza a operar bajo los efectos de la presión que ya le hizo tropezar en 2025 y en 2026, cuando parecía que el horizonte se le despejaba para conquistar el título. Cada día se pone más negro para este Arsenal de juego progresivamente plano.
El Arsenal suma 58 puntos en 27 partidos, cinco por delante del Manchester City, que ocupa el segundo lugar con un partido menos. Si el próximo sábado el City se impone al Newcastle en el Etihad la diferencia entre el perseguidor Guardiola y el perseguido Arteta se acortará a dos puntos.
Los Wolves tienen 10 puntos en 27 partidos, uno menos que el récord más bajo del Derby County, que fue de 11. Ese es el nivel del equipo que remontó un 0-2 al líder de la Premier en una situación que invita a pensar lo peor. Jamás en la era Premier el equipo peor clasificado del torneo había remontado dos goles al líder.










