El equipo de Arteta no logra consolidar su liderazgo en la Premier en un duelo controlado por su rival (1-1) a pesar de la inferioridad
El mismo Arsenal que venía crecido después de liberarse del limitador de Kai Havertz, baja de larga duración, el mismo que venía de derrotar al Tottenham (4-1) y al Bayern (3-1) en los últimos días, se empantanó en Stamford Bridge. El equipo de Mikel Arteta, líder de la Premier con 29 puntos, se quedó con 30 después de empatar en casa del Chelsea, que jugó con uno menos durante más de una hora. Resultado excelente para el Manchester City, que sumó tres puntos el sábado ante el Leeds y va segundo con 25 en su sufrida lucha. Desenlace alentador para el Chelsea, que desde que ganó el Mundial de Clubes no deja de sumar motivos para ilusionarse y para jugar un fútbol de categoría al compás que dictan Enzo Fernández y un ramillete de talentos que apunta a grandes prosperidades. Con una media de 24 años en el equipo titular, el Chelsea es el equipo más joven del campeonato inglés.
Se esperaba que el Arsenal confirmara su condición de potencia incontestable, por fin, pero resulta que le contestaron. ¿Casualidad? No jugó Trossard, el inspirado e inspirador atacante belga, lesionado en Champions. ¿Casualidad? Martinelli estaba fuera de ritmo, de tanto que le rotan. ¿Casualidad? Arteta optó por la pegada de Eze antes que por la clarividencia de Odegaard. Un mediapunta chisposo que presume de racha goleadora prevaleció sobre el mejor interior organizador de la liga y el equipo que parecía imbatible no fue capaz de ganarle al conjunto de los chicos prometedores. Tampoco generó más ocasiones. Once tiros realizó el Chelsea por ocho de los visitantes.












