El Arsenal refuerza su liderato en la Liga inglesa con una goleada (4-1) al Aston Villa, que frena su racha de 11 victorias consecutivas
La remontada del Aston Villa se frenó en Londres, de donde el equipo que adiestra Unai Emery se fue derrotado tras 11 victorias consecutivas en el duelo de técnicos guipuzcoanos ante Mikel Arteta. Ganó 4-1 el Arsenal, al que no hay quien frene, ni las lesiones que cada jornada le obligan a retocar la alineación (el último en sumarse fue Declan Rice), ni la acumulación de partidos, ni un supuesto decaimiento por el que semejaba haber bajado el nivel en las últimas semanas.
El líder de la Premier camina firme y llega a la mitad del campeonato tras perder apenas dos partidos (uno de ellos en Villa Park), empatar tres y vencer 14, fortalecido además por su solvencia en el Emirates. El Aston Villa tuvo la opción de haberle empatado a puntos en la clasificación, ahora está a seis puntos de distancia, tercero en la clasificación. Segundo, a cinco puntos y un partido menos que debe jugar en Año Nuevo en Sunderland, camina el Manchester City.
Nadie luce mejor engrasado que el Arsenal, que ni siquiera necesita la aportación de un delantero de postín para dominar el campeonato y gustarse. Le sobra con un puñado de futbolistas excelentes en torno a una idea edificada a fuego lento por Mikel Arteta a la que, además, ha añadido una profundidad de banquillo. Tiene a David Raya, el mejor portero del campeonato, que por si quedaban dudas lo mostró ante el Villa en una prodigiosa intervención sobre la línea de gol cuando ya todo estaba sentenciado. Dispone también de excelentes zagueros, rápidos, versátiles y ganadores de duelos. Y por delante de ellos se beneficia del talento de un ramillete de futbolistas con llegada, buen pie y carácter para presionar y defender hacia delante. A todos ellos se une ahora, tras dejar atrás varios problemas físicos, Martin Odegaard, que es canela fina.














