La Sala Alcalá 31 reúne en ‘No-res’ medio centenar de obras del gran artista de la abstracción española
A lo largo del gran espacio central de la Sala Alcalá 31 de Madrid se extiende una mesa en la que se exponen por primera vez 31 cuadernos de trabajo de Jordi Teixidor (Valencia, 84 años). El gran artista de la abstracción española define esta vitrina como una suerte de espina dorsal de
>la exposición No-res, en la que reúne más de medio centenar de obras que recorren su carrera. Por medio de estos objetos, que son también una minuciosa guía o folleto, se atraviesan una vida y una trayectoria que no son lineales, sino que pliegan una y otra vez distintas etapas de su carrera. “En mi producción hay momentos, no una línea. Es la manera en la que quiero expresar la pintura, las fluctuaciones son constantes en la creación”, se introduce el artista.
“Esta muestra tiene aspecto de conclusión”, dice el creador en un recorrido por la exposición, que se podrá visitar hasta el 19 de abril. “Algo así como: en qué ha devenido Teixidor en estos 60 años”. Para resumirse, el pintor recurre a una variedad de términos que se acercan más a la filosofía, en esencia su manera de entender su trabajo, que estrictamente a los manuales de arte. Teixidor se define como artista de la abstracción que, por momentos, fue más radical en su concepción de este estilo y que recurrió a la geometría como una herramienta. “No soy un pintor geométrico”, afirma.







