La remodelación de la Consejería causa una crisis de Gobierno en la Comunidad de Madrid

La renuncia de tres diputados del PP y dos altos cargos de Educación ha abierto este martes una crisis profunda en el Gobierno de Madrid. La apuesta de Isabel Díaz Ayuso por poner al mando de las universidades y los colegios a unos jóvenes bien formados pero sin experiencia, tutelados por un excéntrico gurú dedicado a las artes escénicas al que la presidenta le tenía fe, ha sido un absoluto fracaso. La presidenta fulminó el lunes al consejero de Educación, Emilio Viciana, y horas después, este martes, los diputados próximos al exconsejero y otros dos cargos nombrados por él han decidido marcharse tras comprobar que en Sol ya no los quieren.

El primero en anunciar su dimisión y asegurar que entregará su acta del PP ha sido Pablo Posse, encargado de la cartera de Educación en la Asamblea de Madrid, según han adelantado testigos a EL PAÍS. Posse, además, ha avanzado que también se marchaban otros dos cargos del máximo nivel, los directores generales de Universidades, Nicolás Casas y la de Secundaria, María Luz Rodríguez Lera. Sin embargo, tres fuentes consultadas por este periódico aseguran que estos dos últimos no han renunciado, sino que han sido destituidos por la nueva consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, del ala más dura de los populares en Madrid. A la lista de bajas se suman las diputadas Mónica Lavín, portavoz de Asuntos Sociales, y Carlota Pasarón, portavoz de Juventud.