La presidenta ha acordado esta semana una financiación plurianual con las universidades públicas

Isabel Díaz Ayuso comparece este jueves en la Asamblea de Madrid a petición propia para explicar los motivos de la crisis que la llevó a destituir a su consejero de Educación y cambiar el rumbo de toda su política educativa. Un golpe de timón que la presidenta da por bueno después de haber sellado con los rectores de las universidades públicas un acuerdo plurianual de financiación que ha dejado satisfechas a ambas partes.

Sin embargo, Ayuso tendrá que encarar las críticas de la oposición por haber dejado durante más de dos años la educación y parte de la política en cultura en manos de Emilio Viciana y su equipo, altamente influidos por un gurú externo al que la presidenta le había dado peso como asesor oficioso. Destituido Viciana, se marcharon dos directores generales y tres diputados, ahondando en la crisis. Ese clan dentro del PP demostró ser más leal al gurú, llamado Antonio Castillo Algarra, que a la propia Ayuso.

PSOE y Más Madrid no creen que el acuerdo con los rectores sea tan beneficioso, a pesar de que ellos mismos le han dado el visto bueno y han agradecido en público la tarea de la presidenta. Falta por conocerse la letra pequeña y la división de las partidas, pero sobre el papel el aumento de la financiación es del 41%. Las universidades públicas, hasta la fecha, presentaban un estado muy crítico por la falta de dinero. las Plataformas de las Universidades Públicas de Madrid desprecian el acuerdo lo han definido de esta manera: “Crónica de una estafa anunciada: la asfixia económica se consolida a seis años vista”. Según ellos, las suman están infladas y se suma como propias partidas como las tasas de los alumnos.