La presidenta, a petición propia, responderá a las preguntas que le haga la oposición por la enorme crisis desatada tras conocerse que la educación la manejaba en la sombra un excéntrico dramaturgo

Isabel Díaz Ayuso comparecerá el 5 marzo a petición propia por el polémico cese del consejero de Eduación, que se marcha muy criticado por el ala dura del PP y los propios asesores de la presidenta. Emilio Viciana cayó en desgracia al no conseguir desatascar la ley de financiación de las universidades públicas y al escuchar demasiado, según el entorno de Ayuso, a Antonio Castillo Algarra, un excéntrico dramaturgo, ultracatólico, que guiaba desde el exterior las políticas de educación y cultura en Madrid.

A eso se suma que Viciana llevó a la Fiscalía un caso que, si se tira del hilo, llega a Enrique Ossorio, actual presidente de la Asamblea y a Rocío Albert López-Ibor, consejera de Hacienda. López-Íbor se encarga básicamente de todo el día a día en la Comunidad, la parte administrativa, por lo que su papel en el Gobierno es clave. Viciana tenía el deber de poner la documentación de Eduación a servicio de la Fiscalía de lo que se conoce como el caso FP, una serie de irregularidades detectadas en la construcción de centros educativos. Para sortear las adjudicaciones, se troceaban las partidas en contratos pequeños.