La presidenta lleva a cabo un proceso de remodelación de la consejería de Educación tras el fracaso de su diálogo con los rectores de las universidades públicas
La remodelación en la educación madrileña está siendo profunda y de calibre grueso. El portavoz del PP encargado de esa cartera en la Asamblea de Madrid, Pablo Posse, ha anunciado su dimisión este martes, según testigos han relatado a EL PAÍS, y ha anticipado la renuncia de varios de los directores generales que rodeaban al antiguo consejero, Emilio Viciana, que fue ayer fulminado por Isabel Díaz Ayuso tras perder su confianza.
Posse adelanta también que saldrán en las próximas horas la directora general de Secundaria y el director general de Universidades. Además, según fuentes consultadas, van a marcharse otras dos diputadas populares que formaban parte de un círculo al que en el Gobierno llamaban, con cierta sorna, ‘los pocholos’, por su estética pija y por formar parte de un grupo de teatro que dirigía un gurú que asesora a Ayuso, una primicia que publicó este periódico y generó un gran revuelo en el mundo universitario.
La presidenta de Madrid había mostrado su disgusto en privado con el trabajo del consejero, al que criticaba por no lograr llegar a acuerdos con los rectores de las universidades públicas. No ha habido manera de sacar adelante con ellos una ley con el nuevo modelo de financiación, un asunto que la presidenta consideraba prioritario. Los rectores no tenían ninguna sintonía con Viciana, el consejero, y esa desconfianza se extendía a parte de su equipo. Una vez fuera de la ecuación Viciana, Posse ha asegurado en corrillos en la Asamblea que se marcha por “coherencia”.






