Fotografía que muestra ramos de flores. EFE/Octavio Guzmán

Madrid (EFE).- Para muchos ciudadanos los planes gastronómicos y de ocio de este fin de semana estarán marcados por la celebración de San Valentín, una cita con el amor que se adapta a todos los gustos con planes como menús especiales en restaurantes y escapadas al rural, acompañado de los habituales: flores y bombones.

Los corazones y motivos románticos cuelgan desde hace semanas de los techos de muchas tiendas de alimentación, restaurantes y alojamientos que aprovechan el 14 de febrero, Día de los enamorados, para atraer a clientes, mayoritariamente parejas, a sus negocios.

El gusto y el olfato se agudizan en esta fecha con dos regalos que no suelen fallar para los enamorados: las flores y los bombones.

Los floristas prevén vender un volumen medio de 800 tallos por floristería con motivo de la celebración de los enamorados, que representa de media el 10 % de la facturación anual, según la Asociación Española de Floristas (AEFI).