Los internistas se forman bajo el principio de que ninguna enfermedad o problema clínico del adulto es ajeno a su incumbencia y responsabilidad
El debate sobre el futuro del Sistema Nacional de Salud suele girar en torno a la financiación, la innovación tecnológica o las listas de espera. Sin embargo, rara vez se pone el foco en una realidad cotidiana que sostiene buena parte de la asistencia hospitalaria: el papel clave de la Medicina Interna. Des...
de dentro del sistema, resulta difícil imaginar su funcionamiento sin esta especialidad.
La Medicina Interna es una especialidad nuclear cuya misión asistencial es la atención médica integral de los pacientes adultos y adolescentes con enfermedades agudas o crónicas y enfermedades sin diagnóstico definido. Su actividad se centra preferentemente en los pacientes que requieren atención hospitalaria, tanto a su cargo como en asistencia compartida con otros servicios médicos y quirúrgicos y con participación en urgencias y en las alternativas a la hospitalización convencional.
La Medicina Interna atiende al paciente adulto desde una perspectiva integradora. No se centra en un órgano ni en una técnica concreta, sino en personas que acumulan enfermedades crónicas, tratamientos múltiples y, a menudo, problemas sociales que condicionan su salud. Este enfoque clínico global resulta hoy más necesario que nunca. El progresivo envejecimiento de la población ha transformado el perfil del paciente hospitalario: la norma ya no es la patología aislada, sino la complejidad.







