Un sistema sanitario de calidad no puede sustentarse sobre la base de una sobrecarga permanente de los profesionales

Los médicos de la sanidad pública se han movilizado esta semana en una huelga de cuatro días para exigir cambios en el Estatuto Marco del Personal del Sistema Nacional de Salud que el Ministerio de Sanidad ha elaborado y pretende llevar al Parlamento después de tres años de negociación. Es la tercera huelga que convocan los sindicatos médicos y su principal reivindicación es poder negociar un estatuto propio que garantice las mejoras laborales y profesionales que reclaman. Para el 27 de enero hay prevista otra huelga, a repetir de forma indefinida cada martes, en este caso convocada por los sindicatos de clase, que reclaman mejoras laborales para todos y rechazan un tratamiento diferencial para los médicos.

No hay duda de que el Estatuto Marco debe actualizarse. El que está vigente fue aprobado en 2007 y ha quedado desfasado. Pero habrá que hacer un esfuerzo para conciliar las reivindicaciones que diferentes colectivos plantean como antagónicas y que no tienen por qué serlo. El Ministerio de Sanidad afirma que ha incorporado en el borrador del proyecto de ley todas aquellas demandas que se encuentran dentro de su ámbito competencia, teniendo en cuenta que aspectos tan importantes como la organización de la jornada laboral y las retribuciones dependen de las comunidades autónomas. Pero ofrece seguir incorporando aportaciones en la fase de tramitación parlamentaria.