Las protestas corren el riesgo echar por tierra las mejoras que recoge la oferta de Sanidad, por lo que los médicos se quedarían como están por mucho tiempo
Son difíciles de explicar las huelgas actuales de médicos en el Sistema Nacional de Salud. Afectan al servicio público más sensible, pues inevitablemente perjudican a los pacientes, cuando deberían ser el último recurso. En nuestra democracia hay otros muchos medios de presionar y expresar las reivindicaciones de mejora de las condiciones laborales, las protestas y el ma...
lestar, como son las manifestaciones, las concentraciones, las declaraciones públicas, las actuaciones a través de los partidos y las instituciones sindicales y políticas de todo tipo.
Resultan difíciles de explicar estas huelgas en una época en que las listas de espera están casi en máximos históricos. En 2024, el tiempo medio de espera para una consulta en atención primaria era de 8,7 días. A 30 de junio de 2025, 832.728 pacientes esperaban una intervención quirúrgica electiva y el 8,1 % de la población una primera consulta en Atención Especializada hospitalaria en el conjunto. Y la inoportunidad crece en plena epidemia de gripe rampante, pues ya se superó el umbral epidémico en la semana 47 (noviembre) de 2025, con la consiguiente carga adicional de morbilidad, mortalidad y congestión asistencial.







