Los servicios mínimos garantizan los procedimientos urgentes. El seguimiento es imprevisible, y las anteriores convocatorias tuvieron un respaldo muy dispar

Los médicos de toda España están llamados durante esta semana a una huelga para reivindicar mejores condiciones laborales que se plasmen en un estatuto propio que les diferencie del resto de los sanitarios. Los servicios mínimos garantizan la atención a procesos urgentes; el resto pueden verse comprometidos, aunque es imposible anticipar exactamente cómo.

El Sindicato Médico Andaluz, uno de los convocantes, recuerda que por ley la huelga es un derecho individual y que los que la secunden no tienen por qué avisar. Pueden decidir ir al paro incluso el mismo día y es ilegal que sus superiores les pregunten para planificar el servicio.

Esto hace que probablemente se repitan escenas que ya se han visto en otras huelgas médicas (esta es la cuarta en un año): personas que acuden a sus centros de salud o al hospital y que allí mismo se enteren de que les cancelan la cita que tenían.

En las convocatorias previas, el seguimiento ha sido muy desigual: en multitud de centros ni siquiera se ha notado, mientras que otros veían mermada su actividad. Varía según las comunidades autónomas, incluso en distintos servicios dentro de las mismas ciudades pueden darse situaciones muy distintas.