Nuestro sistema sanitario necesita una transfusión progresista de dinero público, pero también una dieta liberal

La comunidad autónoma que demuestra el éxito de la sanidad pública española es la que formamos los tres millones de residentes en el extranjero: no he conocido jamás a un compatriota que, ante la disyuntiva de ser tratado de una dolencia (leve o grave) en España o en otro país (sea Brasil, Dinamarca, EE UU o Países Bajos), no prefiera el nuestro. Si pudieras elegir, vendrías siempre a España: por la calidad y calidez de los profesionales, por la agilidad y rapidez de la asistencia. ...

¿Rapidez? ¡Pero si hay que esperar varios días para conseguir una cita!

Quizás. Pero en otros países, más. Mucho más. Y despídete de pruebas para descartar nada —a no ser que sea absolutamente imprescindible—.

Con un gasto medio, España obtiene un resultado médico extraordinario. Una persona nacida aquí tiene la esperanza de vida más alta de la UE: 84 años (ocho años más que Bulgaria).