El rechazo de los especialistas de Medicina Interna y la división entre comunidades autónomas paralizan la creación de la nueva especialidad médica

La creación de la especialidad médica de Enfermedades Infecciosas, una medida que llegó a verse como un paso natural y necesario tras el protagonismo que esta disciplina adquirió durante la pandemia —la ministra de Sanidad, Mónica García, mostró su apoyo a que esta “reivindicación histórica” se hiciera realidad—, amenaza ahora con enquistarse como problema de difícil solución para la sanidad pública. ...

El asunto divide de forma importante a las comunidades autónomas y mantiene desde hace más de dos años al Ministerio de Sanidad ocupado en la Comisión Nacional de Recursos Humanos en busca de un consenso, hoy por hoy imposible, entre quienes promueven la nueva especialidad y quienes se oponen frontalmente a ella.

El primer grupo está encabezado por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) y recibe el apoyo de comunidades como Cataluña y Andalucía, donde esa disciplina está ampliamente desarrollada con perfil propio. Aunque el asunto no ha sido llevado a votación, Cantabria, País Vasco y Castilla-La Mancha también se han mostrado favorables en las deliberaciones, según han confirmado a EL PAÍS las propias consejerías de Sanidad o fuentes de la Comisión.