En su avance para reformar el sistema sanitario catalán, el Departamento de Salud estudia concentrar algunas especialidades médicas en los centros con mayor actividad. La medida, aún embrionaria, busca garantizar resultados sanitarios en un contexto de escasez de profesionales, cambios demográficos y mayor cronicidad. “La diseminación de especialistas dificulta la localización de profesionales y que puedan mantener sus habilidades técnicas”, justifica Salud. La consejería está actualmente elaborando el Mapa del sistema de salud de Cataluña para reordenar el territorio y redirigir el histórico modelo hospitalocéntrico hacia uno que sitúe la Atención Primaria en el núcleo.

El futuro mapa plantea de momento la creación de unas Áreas Integradas de Salud (AIS) que deben integrar los recursos comunitarios (salud mental, atención sexual, rehabilitación...) con los hospitalarios; tal y como establecen los modelos internacionales. Y la nueva organización obligará a replantear algunos circuitos de atención a los pacientes.

Con cerca de 70 hospitales distribuidos por el territorio, según la memoria del CatSalut, varias carteras de servicios se repiten y algunos hospitales de menor envergadura no consiguen el volumen de actividad asistencial mínimo para que los profesionales puedan garantizar los estándares de calidad. “Tener especialidades muy diseminadas [por el territorio] dificulta la localización de profesionales especializados y, sobre todo, que estos puedan mantener sus habilidades técnicas: la baja casuística limita la práctica”, justifica Salud.