Un estudio del sindicato UGT Madrid concluye que “el techo de cristal” sigue existiendo para ellas en materia laboral por factores como la temporalidad, la parcialidad y la segregación en puestos de menor nivel
La ley española dice explícitamente que las mujeres y los hombres tienen que tener “igual retribución por trabajo de igual valor”. Sin embargo, esto no evita que en empresas como la de Felisa Méndez, madrileña de 64 años, los hombres cuenten con mayores sueldos. Méndez es limpiadora desde hace 12 años y desde entonces la mejor jornada que ha podido conseguir en su sector, que tiene pactadas 39 horas semanales como máximo, es la de 32 horas y media. Ellos son cristaleros, conductores, especialistas; ellas, siempre limpiadoras. La empresa “ni se plantea” hacerlo de otra forma, asegura, porque es lo que está arraigado en la profesión, aunque carezca de explicaciones lógicas. La brecha salarial sigue siendo una realidad y en la Comunidad de Madrid es más real que en el resto: las mujeres cobran de media 8.142 euros menos al año que los hombres.
La diferencia salarial media en España se sitúa en 5.156 euros anuales a favor de los hombres, por lo que Madrid la supera ampliamente y a pesar de que esta región registra los sueldos más altos del país ―sobre todo porque acoge sedes de grandes empresas, ministerios, organismos públicos y embajadas que elevan la cifra considerablemente respecto al resto―. Tan grandes son los salarios como el margen entre quienes los perciben: mientras ellos cobran 35.873 euros anuales de media, ellas reciben 27.731.







