El excentrocampista rememora la semifinal copera entre Athletic y Real Sociedad de 1987, decidida con un testarazo suyo, y analiza el derbi de este miércoles
Quizá el suyo sea el cabezazo más famoso en los casi 126 años de historia del FC Barcelona. Un testarazo, aquel 6 de noviembre de 1991 en Kaiserslautern, abrió el camino para la conquista de la primera Copa de Europa del equipo culé. Cuatro años antes, también un remate de cabeza del protagonista de esta historia hizo que la Real Sociedad eliminara al Athletic en semifinales de la Copa y se clasificara para jugar la final de 1987 que acabaría ganando contra el Atlético de Madrid. “Tenía alguna virtud y rematar de cabeza era una de ellas. Siempre digo que yo no sabía regatear, pero tenía remate de cabeza”, reconoce José Mari Bakero (Goizueta, Navarra, 62 años), leyenda blaugrana y uno de los héroes de aquella Real campeona que ganó dos Ligas, una Supercopa y una Copa del Rey.
Bakero echa la vista atrás en el tiempo y los recuerdos se le amontonan. “Veníamos los dos equipos de haber ganado dos Ligas cada uno en los ochenta, con un nivel de competitividad fantástico. En esa época con Toshack, nosotros teníamos un plus. No me preguntes la razón, pero nos dio un mentalidad ganadora. El primer partido no fue tan brillante, pero el segundo, sí [0-0 en Atotxa y 0-1 en San Mamés]. Tuve la suerte de marcar a balón parado y esa victoria marcó muchas cosas. Ganamos en Zaragoza la final y fue el inicio de algo fantástico para la Real Sociedad”, recuerda el de Goizueta, para quien la figura del galés fue fundamental en el resurgir de la Real: “Para él todo era competir. Veníamos de un entrenador paternal como era Alberto Ormaetxea, un hombre inteligente, que sabía hacer las alineaciones, pero no era un entrenador intenso, agresivo con los jugadores como sí lo era Toshack”.






