Cedido en el club manchego por el Olympiakos de José Luis Mendilibar y autor del tanto del triunfo, es un trotamundos del balón que estuvo cerca de dejar el fútbol en 2017: “Me merezco esto que me está pasando”

El Albacete consumó una de las mayores sorpresas de la Copa con la eliminación del Madrid en los octavos de final. El torneo alumbró a otro héroe, Jefté Betancor, un delantero canario de 32 años que con sus dos goles pasó a los altares de una competición tan especial como la Copa. El Albacete volvió a repetir escenas de gloria y alegría, como a principios de los años 90 cuando dio el salto a Primera División para lograr un excelente séptimo puesto en el curso 91-92. Aquel Queso Mecánico gestado por Benito Floro vivió temporadas de cierta gloria. Curiosamente, en el verano de 1993, con el Alba en Primera después de derrotar al Mallorca en la promoción de descenso, nació Jefté Betancor. Casi 33 años después, este delantero con nombre bíblico y apellido de conquistadores de las Islas Canarias, pasó a la historia del propio Alba y de la Copa.

“Es increíble lo que hicimos. Todavía lo estoy asimilando. Mira, puedes soñar con hacerle un gol al Madrid, pero meterle dos y eliminarlo es cumplir uno de tus mejores sueños”, aclara Jefté a EL PAÍS vía telefónica. “Ya hemos dejado claro que cualquiera que venga ahora a Albacete sabe que no lo tendrá fácil”, reseña, mientras explica las sensaciones que vivió en el terreno de juego ante el conjunto que dirigió por primera vez Álvaro Arbeloa. “No me gusta hablar mucho de los rivales. El Madrid es uno de los mejores equipos del mundo, sin duda, pero me dio la impresión de que nosotros le metimos más corazón, más ilusión y más coraje. La afición también nos ayudó para acabar con uno de los mejores del mundo”, aclara.