Arbeloa se estrena en el banquillo por un equipo de Segunda que respondió con solidez y dos golazos de Jefté a un partido espeso de los blancos, sin signos de cambio

Cuando parecía que el Real Madrid le había hecho al Albacete lo que le ha hecho siempre a todos, encontrar un último resquicio en el cronómetro para levantarse y ganar lo que tenía perdido, justo ahí, después de que Gonzalo empatara en el añadido, fue el Albacete el que se lo hizo al Madrid. Jefté Betancor se encontró en el área ante Carvajal, que le bloqueó un primer tiro. El segundo intento fue una parábola delicada que superó con suavidad a Lunin y dejó al Madrid fuera de la Copa en octavos. Un equipo que vive en Segunda amenazado por el descenso tumbó al Real del recién llegado Arbeloa, que comienza su estancia en el banquillo con un episodio de anti historia madridista: remontados cuando iban a remontar.

El equipo se encontraba en shock después de la salida de Xabi Alonso, pero la eliminación le hizo parecer aún más sonado. No encontró el mando en ningún momento ante un Albacete que nunca les había ganado en ninguna competición y se había conjurado alrededor de una fe indestructible en que le llegarían sus ocasiones.