El atacante del Atlético, en un gran momento de forma, acapara los focos del duelo que le enfrenta a la Real Sociedad, el equipo que le acogió con 14 años cuando en Francia los clubes le rechazaban por bajito
El jueves, durante el último entrenamiento del Atlético de Madrid en el Cerro del Espino, Antoine Griezmann marcaba junto a Koke el paso del trote de un grupo compuesto por la gran mayoría de los jugadores que jugarán de inicio la final de la Copa del Rey. Minutos antes, durante el rondo, mostraba el mismo aire de disfrutón con el que trata de impregnar sus últimos partidos como rojiblanco y en el fútbol esp...
añol. El verbo disfrutar ha adquirido un uso preponderante en el futbolista que más focos acapara para la cita de este sábado (21.00, TVE-1 y Movistar) por enfrentarse los dos clubes, Real Sociedad y Atlético, en los que se ha sentido realizado como futbolista. “Cuando estoy en el campo disfruto de cada pase, de hacer una entrada, de una asistencia o de una instrucción del Cholo. Estoy disfrutando mucho de todo”, aseguró este viernes el atacante galo en la sala de prensa de La Cartuja.
Por sentimental, la final, a menos de dos meses de iniciar el fin de su carrera en los Orlando City de la Major League Soccer estadounidense, es muy especial para Griezmann. Ya fue muy significativo que en la emotiva rueda de prensa que protagonizó junto a su entrenador hace diez días en el Camp Nou no aludiera a su paso por el Barcelona. Sus agradecimientos fueron para su primer equipo en España y para el que le elevó a la condición de estrella mundial. “He llegado a un nivel futbolístico que no me lo podía imaginar gracias a la Real y a Simeone”, aseguró con un tono muy sentido.






