El galo, con una oferta de los Orlando City de la MLS, vuelve a poner en jaque la estabilidad del Atlético y ni Simeone ni sus compañeros se atreven a asegurar que seguirá hasta el final del curso

La confirmación de la presencia del Atlético de Madrid en una final de la Copa del Rey 13 años después de la última se ha visto empañada por la duda sobre si Antoine Griezmann estará el próximo 18 de abril en el estadio de La Cartuja. El atacante francés cuenta con una oferta de los Orlando City a la que debe responder antes de que finalice el presente mes. El futuro de Griezmann, como cuando gestó su marcha al Barcelona en 2019, vuelve a poner en jaque la estabilidad del club y del plantel en el momento más caliente de la temporada, con la citada final de Copa ya asegurada, los octavos de final de la Liga de Campeones ante el Tottenham a la vuelta de la esquina y la necesidad de asegurar un puesto en la próxima edición del gran torneo europeo de clubes.

Según fuentes próximas al Atlético, el club habría dado la palabra a Griezmann de no impedir su marcha cuando la temporada pasada aceptó ampliar su contrato un año más para poder diferir su sueldo. Sin embargo, Mateu Alemany reafirmó el martes en los micrófonos de Movistar que el jugador galo “tiene contrato”, lo mismo que dijo hace cinco días. Sucedió que, tras esa primera declaración del director del fútbol profesional rojiblanco, Diego Pablo Simeone mantuvo la espita abierta sobre su jugador fetiche: “No sabemos lo que va a suceder con Griezmann. Estamos hablando con Antoine, sabe lo importante que es para nosotros”.