Satrústegui, Górriz y Xabi Prieto, leyendas de la Real, ensalzan la figura del capitán diez años después de su debut y a punto de enfrentarse al Athletic

El campo municipal García Calvo de Negreira, a falta de doce minutos para el final del encuentro de primera ronda de la Copa del Rey entre su equipo y la Real Sociedad esta semana, se puso en pie para dedicarle una de las ovaciones de la noche a Mikel Oyarzabal. Reconocían así el sobresaliente hacer de un futbolista convertido en leyenda de la Real Sociedad y con un peso fundamental en los últimos éxitos cosechados por la Selección que dirige Luis d...

e la Fuente. Fue una muestra más de cariño hacia el capitán de la Real que acaba de cumplir diez años en el primer equipo blanquiazul. Debutó de la mano de David Moyes y, desde entonces, desde ese 25 de octubre de 2015 en el Ciutat de València, no ha hecho otra cosa que ir batiendo récords.

119 goles en 407 partidos jalonan una trayectoria en la que no todo ha sido fácil. Su carrera no ha estado exenta de críticas y de momentos complicados, como el que llegó tras la grave lesión de rodilla sufrida en marzo de 2022 en un entrenamiento. Pero el de Eibar nunca se ha dado por vencido. Siempre ha sido así. Incluso siendo un desconocido, en su primera pretemporada con la Real, demostró tener un carácter impropio de un chaval de apenas 18 años. “Ya se intuía que iba a estar muchos años en la Real Sociedad por el desparpajo que tenía”, recuerda Xabi Prieto, mito blanquiazul. “Era muy humilde y educado. Sabía dónde estaba. Era una gozada verle. Un jugador especial”, remarca el excapitán de la Real Sociedad, que, al igual que a Mikel Oyarzabal, a él también le tocó vivir en sus carnes las críticas de una afición que siempre exige más a los de casa. “Suele pasar cuando llevas tantos años en un club que se le critique por todo lo que haces, por no meter más goles, por no regatear más, pero Mikel aporta más que esos goles a los que nos tiene acostumbrados”, valora.