El comisario de Migración, Magnus Brunner, afirma en la Eurocámara sobre la regularización del Gobierno que España deberá “asegurarse” de que su decisión no tiene “consecuencias negativas” en la UE
El comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, ha reconocido una vez más que cuestiones como la regularización masiva de inmigrantes decidida por España es competencia de los Estados miembros. A la par, sin embargo, en un debate en la Eurocámara sobre el proceso anunciado por el Gobierno de Pedro Sánchez, ha advertido que “un permiso de residencia no es un cheque en blanco” y que España deberá “asegurarse” de que su decisión de regularizar más de medio millón de personas no tiene “consecuencias negativas” en el resto de la UE.
“Algunas cuestiones siguen siendo responsabilidad de los Estados miembros, pero al mismo tiempo, esa responsabilidad significa que cada Estado miembro debe asegurarse de que sus decisiones no tienen consecuencias negativas en otras partes de la Unión”, ha dicho Brunner al comienzo del debate sobre “la política de regularización a gran escala de España y su impacto en el espacio Schengen y en la política migratoria de la UE”, impulsado por el Partido Popular Europeo (PPE) con apoyo de todos los partidos más a la derecha del hemiciclo europeo.






