La medida se produce mientras la mayoría de los miembros de la UE endurecen sus políticas migratorias, aunque países como Italia, Grecia o Portugal han apostado por medidas similares en el pasado
El Gobierno español ha anunciado que aprobará una regularización extraordinaria que beneficiará a más de medio millón de extranjeros que ya residen en el país. La medida, que se prevé que sea presentada este martes en el Consejo de Ministros, establece que podrán acogerse quienes acrediten haber estado en España antes del 31 de diciembre pasado, carezcan de antecedentes penales y hayan permanecido en el país al menos cinco meses en el momento de la solicitud.
El anuncio se produce en un momento en que la mayoría de los Estados miembros y la Comisión Europea han optado por endurecer sus políticas migratorias y mientras el auge de la extrema derecha ha dado un nuevo impulso en el continente al discurso antiinmigración. Sin embargo, otros países europeos han adoptado prerrogativas similares para garantizar los derechos de los beneficiarios, responder a contingencias como la pandemia de covid-19 o restar presión a sus sistemas burocráticos. Estos son algunos ejemplos.
La última gran regularización de inmigrantes en Francia ocurrió en 1997-1998, durante el Gobierno de Lionel Jospin. La iniciativa permitió legalizar a unas 80.000 personas en situación irregular. Desde entonces, la política migratoria se ha orientado a regularizaciones individuales, mediante herramientas administrativas como la circular Valls [por el entonces ministro del Interior, Manuel Valls] en 2012 y, más recientemente, la circular Retailleau [por el ex ministro Bruno Retailleau].











