Encontrar otro empleo no es impedimento conseguir el reconocimiento de la incapacidad total
El Tribunal Superior de Castilla-La Mancha ha reconocido la incapacidad permanente total a un camionero que, debido a sus problemas cardíacos, tuvo que dejar su profesión para dedicarse en exclusiva a labores agrícolas. En este sentido, la conducción de un tractor no ha sido obstáculo para que los magistrados consideren acreditada la imposibilidad de ejercer su profesión habitual y determinen el grado de invalidez.
Así lo indica la reciente sentencia del tribunal castellano-manchego (cuyo texto puede consultar aquí), que contradice las tesis del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Para la Administración, el trabajo con el tractor resultaba incompatible con la incapacidad; sin embargo, los jueces entienden que las labores agrícolas son una mera consecuencia residual de su patología y no una profesión habitual y libremente elegida.
Según los hechos probados de la sentencia, el hombre venía prestando servicios como camionero desde 2004 para una empresa, hasta que se le diagnosticó un cuadro clínico de “miocardiopatía dilatada con implante DAI” (es decir, un desfibrilador automático que emite una descarga eléctrica en caso de arritmia grave), circunstancia que le impidió la “conducción de vehículos profesionales”.






