Antonio del Rey |
Madrid (EFE).- El segundo peldaño del ciclo electoral autonómico que comenzó en Extremadura se ha ventilado en Aragón con un tropezón para el PP, cada vez más maniatado por el músculo que sigue exhibiendo Vox, imparable en un ascenso que le permite condicionar toda la estrategia de pactos que necesitan los populares.
A la par, el fracaso de la candidata del PSOE, Pilar Alegría, confirma el desgaste de los socialistas, más cualificado si cabe en Aragón puesto que la exministra es muy próxima al presidente Pedro Sánchez, y en este lance deja a su partido bajo mínimos, en su umbral histórico con tal solo 18 diputados.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijoó, durante una rueda de prensa. EFE/Borja Sánchez-Trillo
La victoria del PP vuelve a ser agridulce porque Jorge Azcón, que adelantó comicios al igual que María Guardiola, gana pero con dos escaños menos.










