Génova rebaja el alcance del pacto extremeño tras el desmarque de Ayuso y Moreno, que intenta no contaminar su estrategia electoral
La dirección nacional del PP hace equilibrios para que encajen todas las estrategias que tiene en marcha en este momento: que Juan Manuel Moreno Bonilla pueda desplegar la campaña que pretende en Andalucía, sin estridencias para crecer por el centro, que María Guardiola se investida presidenta de Extremadura esta semana tras pactar un gobierno de coalición con Vox y amarrar los acuerdos de Aragón, que está al caer, y Castilla y León. En un intento de cuadrar el círculo, Génova se esforzó este lunes en
tps://elpais.com/espana/2026-04-20/genova-choca-con-vox-por-la-interpretacion-del-acuerdo-de-extremadura-y-afirma-que-caritas-si-recibira-ayudas.html" data-link-track-dtm="">rebajar el alcance del pacto que ha firmado con Vox en Extremadura y atenuar el impacto de las medidas más polémicas que chirrían en el discurso electoral del candidato andaluz.
Sin embargo, el calendario ha hecho que todo coincida. Tras el ruido del pacto extremeño, hay dos fechas marcadas en rojo en el calendario. Por un lado, el 3 de mayo: el día límite para la formación de Gobierno tras los comicios autonómicos Aragón, de forma que solo quedan dos semanas para alcanzar un acuerdo que evite la repetición de las elecciones. Y, por otro, este miércoles 23 de abril: celebración de San Jorge, día grande de la comunidad aragonesa que, según fuentes conocedoras de la negociación, condiciona los pasos del Partido Popular y Vox para alcanzar un acuerdo. Hasta ahora, nunca se ha vivido la señalada festividad aragonesa con un Ejecutivo en funciones. El candidato del PP, Jorge Azcón, quiere que haya acuerdo antes. “Seguimos negociando”, responden lacónicos en su gabinete.






