La dirección del PP considera que los acuerdos con la extrema derecha “no dan miedo” y que los extremeños “quieren un Gobierno de derechas”

No hace falta que el PSOE afronte un intenso debate sobre si debe abstenerse o no en la investidura de la candidata del PP a la presidencia de Extremadura, María Guardiola, porque es el PP el que no pide que se abstenga. La dirección nacional del PP apuesta en cambio por que la presidenta extremeña en funciones pacte con Vox para gobernar, como ha dejado claro este martes la portavoz parlamentaria de los populares, Ester Muñoz, en el Congreso. “Es difícil pactar nada con el PSOE de Pedro Sánchez”, ha defendido Muñoz, que cree que “la lectura es muy clara: Extremadura quiere un Gobierno de derechas”. Por eso, Génova quiere un acuerdo con el partido de Santiago Abascal: “Tendremos que ponernos de acuerdo”, ha subrayado Muñoz en referencia a la extrema derecha.

La interpretación que la dirección nacional del PP hace de los resultados en las elecciones de este domingo en Extremadura, en las que el PP y Vox alcanzaron el 60% de los votos (el PP ganó con un 44% de los votos y 29 escaños, a cuatro de la mayoría absoluta, y Vox subió al 17% y 11 escaños), es que el mandato de las urnas es un Gobierno de la derecha y la extrema derecha. Muñoz ha insistido mucho este martes en el “severo correctivo de los extremeños al PSOE”, que se hundió al 26% y 18 diputados, por lo que considera que el PP tiene que mirar hacia la ultraderecha.