Génova insiste en que Guardiola debe bajar el pistón y no entrar a los envites de la extrema derecha
El Partido Popular ha asumido ya que no será posible ningún acuerdo con Vox hasta que no pasen las elecciones en Castilla y León del próximo 15 de marzo. Esa es la tesis de la cúpula del PP, que implica aceptar, por tanto, que la primera investidura de María Guardiola, prevista para el 3 de marzo, será fallida, y que el mismo bloqueo persistirá en Aragón, donde Jorge Azcón también espera para ser investido con los votos del partido de Santiago Abascal. La dirección del PP confía en que pasadas las elecciones de Castilla y León sí sea posible un acuerdo, pero mientras tanto
bajo-serio-alrededor-de-una-mesa.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2026-02-16/genova-a-gu´ardiola-sobre-la-negociacion-extremena-sobra-ruido-y-falta-trabajo-serio-alrededor-de-una-mesa.html" data-link-track-dtm="">aconseja a la baronesa extremeña que baje el pistón y, sobre todo, que no entre a los envites de los ultras.
Génova cree que tras las elecciones de Castilla y León hay tiempo suficiente para pactar con Vox hasta el 3 de mayo, la fecha límite para investir a un candidato y no repetir elecciones, que coincide como tope tanto en Extremadura como en Aragón. Aunque después se celebrarán las elecciones en Andalucía, previstas para junio, los populares entienden que hay un margen de tiempo amplio para que Vox pacte antes de volver a la confrontación de la campaña.






